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El nuevo Passat GTE es el compañero ideal para un tour por el semillero digital de Tallin. No sólo combina la eficiencia de un motor eléctrico con la potencia de uno de combustión, sino que muchas de sus funciones pueden ser operadas mediante un smartphone. Más aún, las aplicaciones y servicios en línea aseguran una orientación óptima en un ambiente completamente desconocido.

Los zumbidos y pitidos pueden escucharse incluso antes de que el avión aterrice. Las indicaciones de los sobrecargos, que piden mantener los teléfonos móviles apagados hasta que el capitán haya estacionado la aeronave de manera segura, caen en oídos sordos. En Estonia, me informa mi vecino, hay un derecho fundamental a la conectividad por internet. Aparentemente, los ciudadanos se ponen nerviosos si están fuera de línea demasiado tiempo. De hecho, es el primer aeropuerto en que el Wi-Fi realmente funciona en mi iPhone. Y luego está el extremadamente encantador saludo del avejentado gnomo de papel maché en la salida de la terminal: “Quédate en Tallin, tenemos trabajo para ti”, dice de manera tentadora.

Primera parada, el barrio Rotermann: Kevin Valdek explica el éxito de las start-ups de tecnología e información.

En el vuelo también va Kevin Valdek, de 28 años, un ingeniero de software con camisa azul claro y un portafolio de cuero. Él es uno de los fundadores de la start-up High Mobility, y representa a una generación de jóvenes emprendedores que están moldeando el florecimiento de start-ups de tecnología e información (TI) en Estonia. Cuando se le pregunta cómo este pequeño país en los Bálticos produce tantas start-ups TI de calidad, Valdek recomienda crearse una impresión personal de la escena. “Existe la curiosidad de una generación joven con mentalidad emprendedora y el valor de intentar algo nuevo”, comenta.

En el mundo de las start-ups, ya no es secreto que en esta pequeña república báltica hay constantes competencias. Cada fin de semana, aquí se reúnen expertos en TI, diseñadores y desarrolladores para lo que se conocen como hackathons. Las universidades técnicas en Tallin y Tartu realizan incontables talleres, en los cuales prometedores emprendedores miden su temple con ambición apasionada. “Hay una increíble cantidad de ideas que se conciben aquí, y esas son frecuentemente los inicios de las start-ups exitosas”, dice Valdek.

Una pantalla táctil es la interfaz central entre el conductor y el auto en la cabina del nuevo Passat GTE. La pantalla permite operar fácilmente el sistema de entretenimiento y la tecnología de internet, así como los sistemas comunes de asistencia al conductor.

* This term is a composite of the words “hack” and “marathon” and describes a collaborative software and hardware development event with the objective of producing creative software products.

De izquierda a derecha: Mikk Rätsep, Kevin Valdek y Tonis Tiganik, en su oficina de Tallin.

»Los autos del futuro son computadoras rodantes.«

 Kevin Valdek, High Mobility

Nacido en Estonia pero criado en Suecia, Valdek regresó a su país natal al estudiar fuera un semestre y quedó sorprendido. “En Tallin las clases no son como una conferencia, en lugar de ello existe mucha discusión y vigorosos debates”, afirma. Muchos chicos estonios sueñan triunfar en grande como Skype. Este sistema de mensajes y telefonía por internet es, sin duda, el producto digital más famoso de Estonia –y el software fue desarrollado aquí en Tallin–.

Cuando la start-up fue vendida a e-Bay por 2,300 millones de dólares en 2012, la noticia tuvo un efecto electrizante en el país. Los alumnos que acudían a la misma universidad –y que tenían iguales condiciones y oportunidades que los desarrolladores de Skype– se dijeron a sí mismos “quizá yo también puedo hacer eso”.

Joven y moderno es el lema del nuevo Passat GTE. En el frente, una parrilla cromada con una atractiva línea azul sienta la pauta a seguir. En la parte inferior de la defensa delantera, el sorprendente patrón de la parrilla de las tomas de aire y las luces de día de LED en forma de C, son elementos definitivamente estilísticos.

Hace dos años, Valdek fundó la start-up High Mobility con algunos colegas de la institución educativa. El equipo de seis personas está en un edifico de color pastel en el corazón del bullicioso Casco Antiguo de Tallin. Escritorios desproporcionadamente grandes están cubiertos con laptops, discos duros, dispositivos electrónicos e incontables cables. Mientras la máquina de expreso aún humea, Mikk Rätsep, colega de Valdek, ya se acomodó en su silla de cuero, sus delgados dedos bailan sobre el teclado y los audífonos le dan algo de aislamiento. Actualmente está programando una aplicación para el auto conectado del futuro, la cual lo comunicará no sólo con smartphones y otros usables, sino también con hogares inteligentes. Rätsep tiene 24 años y es un veterano de incontables hackathons. Una vez tomó un tour en camión a través de Europa. La meta era que los participantes fundaran una start-up en 72 horas. La propuesta de Rätsep fue una de las principales contendientes.

Tales competencias son un excelente entrenamiento. Hace no mucho tiempo High Mobility fue aceptada para unirse al Startupbootcamp, en Berlín, el cual fomenta start-ups en los campos de movilidad y energía. El equipo ha recibido 15 mil euros, lo cual es clave para construir prototipos iniciales. Y luego están los talleres y contactos con otros inversionistas. La idea de High Mobility fue bien recibida.
La start-up está trabajando en una plataforma que se comunique como de rayo con smartphones utilizando Bluetooth® de alta velocidad. El auto también podrá conectarse con relojes y hogares inteligentes. Cuando Valdek expone su visión para el auto del futuro, habla de conducción autónoma y un vehículo que envíe mensajes para subir la calefacción o empezar a preparar un baño mientras el auto entra al garaje. “Podemos ayudar a los fabricantes a hacer mejor uso del internet de las cosas”, explica Valdek.

Hasta la fecha, ha habido problemas con la compatibilidad de la tecnología y un concepto de seguridad para toda la información, la cual es almacenada en la nube. Valdek dice que High Mobility ha encontrado la solución y planea probar estos avances con los fabricantes de autos en poco tiempo.
Casi todos los jóvenes emprendedores en Tallin se conocen entre sí –de la universidad, hackathons, competencias y talleres–. Tallin también es una ciudad bendecida con una activa vida nocturna, incontables restaurantes y clubes. En el Casco Antiguo, hay muchos bares de moda que recuerdan a Berlín o Nueva York. La gente que los frecuenta pertenece a la generación Wi-Fi; escucha música electrónica y lleva tupidas barbas deportivas y gorros de lana –un iPhone o una laptop son accesorios omnipresentes–. ¿Es Tallin el Silicon Valley de Europa del Este? Valdek encuentra esta comparación halagadora, pero sólo parcialmente apropiada. “Lo tenemos más difícil que las start-ups en California porque todos los clientes acaudalados están en el exterior”, afirma. Pero Estonia ha hecho mucho para crear las mejores condiciones posibles, reconoce Valdek.
Con una infraestructura digital y flexible, el pequeño estado en el Báltico tiene mucho que ofrecer. En promedio, toma alrededor de cinco minutos fundar una start-up. Los niños comienzan a aprender lenguajes de programación a la temprana edad de ocho años. Cada ciudadano del estado es un “e-residente”, lo cual significa que todo, desde mudarse hasta cambiarse de dirección, puede llevarse a cabo en línea. Los formularios se firman de manera digital y aproximadamente el 95 por ciento de los estonios utiliza estos servicios.

Con su idea para encontrar estacionamiento digitalmente, Üllar Jaaksoo también quiere revolucionar el tránsito.

El ex Primer Ministro estonio, Andrus Ansip, quien ha tenido un impacto duradero en la transformación digital del país, hoy es el Vicepresidente para el Mercado Único Digital de la Comisión de la Unión Europea. Hace unos años, el departamento de Defensa Cibernética de la OTAN se mudó a Tallin debido a la alta concentración de talento TI en la ciudad.
Actualmente hay una larga lista de start-ups tallinesas extremadamente exitosas. Muchas están basadas en IT City, un parque industrial grande situado en las afueras de la ciudad. Una de ellas es NOW!Innovations, una start-up que ha crecido hasta tener un sólido equipo de 30 personas. Su CEO es Üllar Jaaksoo, un hombre de alta estatura con la cabeza afeitada, una brillante camisa estampada y una afición por las soluciones radicales. Cuando Jaaksoo conoció la intención de los desarrolladores acerca de crear soluciones digitales alrededor del concepto de estacionarse, de inmediato se sumó a ella. “Estar buscando monedas o las feas máquinas que emiten boletos que pierdo todas las veces siempre me ha parecido absurdo”, dice. En 2006, los desarrolladores construyeron la plataforma que permite a los conductores encontrar fácilmente espacios gratuitos de estacionamiento y, convenientemente, pagar utilizando la aplicación o un mensaje de texto.
Jaaksoo se unió a la start-up en 2011, una época en la cual los inventores de la plataforma habían decidido expandirla a nivel mundial. Para Üllar, el estacionamiento digital no es sólo una manera de hacer las cosas más convenientes para los automovilistas. Cuando quiere persuadir a las ciudades en Rusia, Estados Unidos o Europa, también habla sobre los aspectos medioambientales. “Noventa y nueve por ciento de los autos dan vueltas por la ciudad por una razón: encontrar un lugar de estacionamiento”, señala. El aparcamiento digital trae orden al caos y también es amigable con el medio ambiente.
Más y más ciudades están siendo convencidas por las opciones digitales de pago. La primera en introducir la plataforma fue Amberes. “NOW!Innovations ganó frente a competidores como IBM y Siemens”, comenta Jaaksoo con orgullo. Ahora, la start-up está cooperando con 14 urbes en Estados Unidos y ha tenido un éxito particular en la megaciudad de Moscú, donde 80 por ciento de los residentes paga por estacionarse exclusivamente a través de aplicaciones o mensajes de texto.
Mientras Valdek y yo nos paramos frente a un parquímetro en el Casco Antiguo de Tallin y busco más monedas –en vano–, Kevin no puede evitar una sonrisa. “Aquí ya casi nadie paga con ellas hoy en día”, comenta.

»99 por ciento de las personas maneja alrededor de la ciudad sólo para encontrar un lugar de estacionamiento«

Üllar Jaaksoo, CEO de NOW!Innovations

En modo eléctrico, el nuevo Passat GTE es especialmente silencioso y agradable. Su sistema híbrido conectable es ideal para trayectos cortos por la ciudad. En modo eléctrico, el GTE tiene una autonomía de hasta 50 kilómetros libre de emisiones. Gracias a una curva de par plana, el conductor tiene disponibles hasta 221 lb-pie de manera inmediata.

Start-ups inteligentes.

High Mobility: Su idea es asegurarse que los usables, smartphones y hogares inteligentes se conecten aún mejor con los autos utilizando una nueva generación de Bluetooth® y electrónica de vanguardia.

NOW!Innovations: Los desarrolladores de esta start-up de Tallin han creado una plataforma que permite a los conductores urbanos encontrar digitalmente lugares de estacionamiento gratuitos. Los automovilistas pagan de manera conveniente a través de la aplicación o de un mensaje de texto.

coModule: Esta start-up conecta smartphones con bicicletas eléctricas y almacena información en la nube.

Like a local guide: Es el nombre de una aplicación que recolecta consejos de locales para turistas en más de 150 ciudades.

»La siguiente gran tendencia serán las e-bicis.«

Kristjan Maruste, coModule

La editora Ina Brzoska con Teet Praks y Kristjan Maruste, de coModule.

Nuestra siguiente parada nos lleva a coModule, la cual también trabaja en el campo de la conectividad. Teet Praks, un rubio de 26 años con rizos y camisa rayada, abre la puerta de la brillante oficina en el último piso. Camina a través del piso de madera en calcetines.
Junto a la mesa de ping-pong y el piano hay algunas pesadas e-bicis, en las cuales Praks demuestra cómo coModule integra la electrónica. E-bicis + aplicación + nube es la fórmula para el éxito de coModule. El socio de Praks, Kristjan Maruste, es un gran entusiasta de las grandes ferias comerciales como Eurobike en Friedrichshafen, Alemania. “Si has estado ahí y visto a todos estos adolescentes totalmente a favor de montar e-bicis, entonces sabes cuál será la siguiente gran tendencia”, dice Maruste. Por ahora, ambos mencionan las ventajas de su idea hasta dormidos: los conductores analizan sus rutas con precisión en términos de rapidez e inclinación, y encontrar nuevas rutas; más aún, los fabricantes pueden tener información sobre cuánto dura la batería, pues los datos se almacenan en la nube –de manera anónima–, lo cual provee una imagen clara de las necesidades de los clientes. Una de las características más atractivas es la protección contra robo. Recientemente, hubo una campaña con la prensa local en la que coModule proveyó una e-bici y la dejó en la ciudad sin ningún candado.
 

Las aplicaciones y servicios de Car-Net ofrecen todas las ventajas de una movilidad conectada: desde información en línea sobre el tránsito hasta tu nuevo restaurante favorito. En el nuevo Passat GTE, todo esto se despliega mediante el radio y el sistema de navegación.

Fue robada en pocas horas, pero gracias a un chip integrado se pudo rastrear. En el futuro, incluso será posible bloquear los pedales utilizando una aplicación. “Al ladrón lo aprehendieron rápidamente y fuimos capaces de sacar nuestra bici de un garaje en una parte de la ciudad particularmente turbia”, comenta Maruste sonriendo al recordar todo lo que tuvieron que hacer para recuperar la unidad.
Comparada con High Mobility, coModule está un paso más arriba en la escalera del éxito. Después de la primera ronda de financiamiento para start-ups, la joven compañía recibió medio millón de euros de High-Tech Gründerfonds, en Bonn. Esto facilitó seguir con el desarrollo del hardware y software, mercadotecnia y presentaciones a clientes potenciales. Mientras tanto, hay numerosos fabricantes desde el sur de Alemania hasta Suiza que integran la electrónica de coModule a sus e-bicis. Actualmente, el equipo está trabajando a tope en el desarrollo de las aplicaciones correspondientes. La primera de las bicicletas tiene una fecha de lanzamiento para este año.
¿De dónde obtienen su motivación, espíritu de equipo y vocación emprendedora? Para Maruste, el origen está en el colapso del comunismo. “La actitud de: ‘Mi papá es abogado, por lo tanto yo también seré uno’ simplemente ya no estaba ahí”, señala. Casi todo el mundo perdió su trabajo después de 1989. Ya no había ningún camino bien conocido. “Tuvimos que buscar, y encontrar, nuestras propias metas”. Luego llegó Skype y su éxito fenomenal le dio un gran impulso a todo el mundo. A Maruste en particular, ya que solía jugar squash con uno de los fundadores de Skype, y no fue sino hasta más tarde que se enteró que el tipo que siempre leía gruesos libros en los descansos era uno de los desarrolladores de Skype.

Kristjan Maruste (izquierda) y Teet Praks (derecha) creen que, en el futuro, cada vez más e-bicis se comunicarán con smartphones.

Passat GTE en números*

*Modelo no disponible en México

Unidad de alimentación: 214 HP (motor de combustión de 154 HP y eléctrico de 113)
Transmisión:: 6 velocidades de doble embrague
Consumo de combustible (combinado): 62.5 km/l
Aceleración de 0 a 100 km/h: 7.4 segundos (sedán)
Velocidad máxima: 225 km/h
Peso en orden de marcha: 1,647 kg (sedán)

Dimensiones:
Largo: 4.767 m
Ancho: 1.832 m
Alto: 1.747 m

Cajuela: 402-968 litros
Características particulares: 4 rines de aleación Montpellier, acabados en cromo en las ventanas laterales, soporte lumbar en asientos delanteros, asiento eléctrico del conductor, pomo de palanca en piel con costuras azules decorativas.

»Sin los valiosos programadores no habríamos realizado nuestra idea.«

Ülane Vilumets

Mientras nos despedimos en coModule, Valdek, de High Mobility, desafía a Maruste de coModule. “Te apuesto a que nosotros los absorberemos primero”, le dijo, y Maruste recibió la sugerencia con una sonrisa. “Más bien será al revés, amigo mío”.
Nuestra última parada nos llevó con Ülane Vilumets, de 31 años, quien ya ha viajado a 45 países. Su idea fue crear una guía de viaje individual, en la cual los locales proveen los consejos. “Nos pareció bastante retrógrada imprimir algo como eso en la era digital”, comentó Vilumets. Como ella y su socia sabían prácticamente nada sobre TI, acudieron a un taller para novatos en Tallin. La idea de Vilumets cobró impulso ahí y pronto encontró expertos en TI que podían crear el software para recolectar consejos de viaje de locales y turistas. El año pasado, la aplicación Like A Local Guide ganó el premio a la mejor aplicación móvil en Estonia.

Ülane Vilumets recolecta consejos de locales para turistas. La aplicación incluye sugerencias de 150 ciudades a nivel mundial.

“Sin la predisposición a ayudar y el conocimiento en TI de Tallin no habría sido posible”, dice Vilumets. Y cuando los estudiantes de Berlín, Helsinki o Moscú vienen a Tallin, de manera natural usan la aplicación de Vilumets. También porque Teet Praks, Kristjan Maruste, Kevin Valdek y Üllar Jaaksoo la recomiendan.
La gente joven con mentalidad emprendedora usualmente se enamora de Tallin y se queda aquí. Quizá recuerda al amigable gnomo de papel maché en el aeropuerto que promete que aquí encontrarán mucho trabajo.