Volkswagen Magazine

Modelos

Renovación de primera categoría.

Mejorar productos que ya son buenos es una constante en la Marca y para muestra la Séptima Generación del aclamado Golf que ahora, hecho en México, presume de calidad y un alma que nos hace sentir como en casa.

Texto José Luis Ruiz
Fotografía H. Ocampo

Golf ha sabido conquistar los mercados vía soluciones inteligentes y apuestas profundas por renovarse.

Grandes cambios.

Mejorar un buen producto es una de las tareas más complicadas en la industria automotriz. Si bien esta Séptima Generación puede parecer una actualización de la sexta para muchos, estamos ante un auto completamente nuevo que impone, incluso, un novedoso proceso de fabricación basado en la plataforma modular MQB del Grupo Volkswagen, que le garantiza un menor peso de hasta 100 kilogramos, además de mejores cotas a lo largo y ancho, más espacio interior, cajuela y un consumo también superior a la anterior generación. En ello colabora la inclusión del sistema Start-Stop y la efectividad de la DSG de 7 velocidades, que le otorga más de 20 km/l. Del mismo modo, se apuesta por un rediseño completo en el tablero echando mano de mejores materiales que denotan mayor calidad y, sobre todo, un ensamble visto sólo en autos de corte premium. El Golf sube un escalón la refe- rencia en este sentido para su segmento.

Evolucionado: sin perder la esencia que lo hizo un éxito desde hace cuatro décadas, la séptima generación es toda una evolución del concepto.

Todo lo que podemos tocar es suave, no hay rechinidos o detalles que se noten baratos. Además, la configuración interior es bastante buena para el conductor. Todo está orientado para que alcance los botones fácilmente.

El bluetooth permite controlar hasta cuatro teléfonos y también podemos poner música sin ningún retraso, como sucede con sistemas de enlace con smartphones que son más viejos y complicados.

Mejor todavía el volante multifunciones, que nos permite gestionar prácticamente todas las funciones del auto con una nueva disposición, muy completa e intuitiva que nos deja mantener las manos y vista en donde se debe. Del lado izquierdo podemos manipular el control de velocidad de crucero, mientras que en los controles del lado derecho es posible activar el menú de llamadas, cambiar el radio o la fuente de entretenimiento e incluso ver la computadora de viaje en el cluster central de información o en la pantalla de la consola.

Completo: el sistema de infotenimiento es de última generación e incluye comandos por voz. La calidad de materiales es muy superior a la anterior generación.

Generación tras generación, el Golf ha marcado la pauta en el segmento. Desde aquel popular GTI de 1976, hasta el impresionante R400 conceptual del último año.

Las opciones de equipamiento especial vienen de la mano del sistema Asistente de aparcamiento Volkswagen de segunda generación. En cuestiones de seguridad, todos los Golf de Séptima Generación llegan con frenos ABS y discos en las cuatro ruedas, complementado con el sistema Multi-Colisión, el cual ayuda a disminuir la energía resultante de algún impacto, reduciendo el riesgo de un segundo golpe; control de estabilidad ESC, siete bolsas de aire (una para la rodilla del conductor), faros de niebla con luz estática de giro, control de velocidad de crucero y asistente de arranque en pendientes. Como equipamiento extra podemos escoger un techo panorámico, rines de 17” de diversos diseños (18” para el GTI), comando por voz, y hasta ocho colores para elegir. Otra de las innovaciones interesantes y no vistas en el segmento, es el sistema de recuperación de energía que se almacena en la batería del auto, evitando que el motor destine potencia para la recarga de este dispositivo.

Cómodo y firme.

A la par de las mejoras estéticas y de equipamiento, la Séptima Generación del Golf ofrece un manejo muy superior a la anterior. La marcha es cómoda, considerablemente más silenciosa, pero muy comunicativa; sabemos qué sucede con el auto, inspira confianza y filtra bien las imperfecciones del camino. Moverse en ciudad ya no es un castigo e incluso la altura respecto al piso no nos hace sufrir con los incontables topes que hay en nuestras calles.

La cabina se mantiene bien aislada del ruido citadino e incluso el nuevo diseño mejora el coeficiente aerodinámico del Golf para evitar ruidos cuando circulamos en autopista a mayor velocidad.

Deportivo: se cuidam todos los detalles apuntando hecia un look más sport.

Asistente de aparcamiento Volkswagen.

Este sistema facilita la operación de estacionamiento y puede hacerlo tanto en modo paralelo como de batería. El Golf, mediante los sensores de estacionamiento, detecta un espacio en el que el auto puede acomodarse y el usuario sólo tiene que operar acelerador y freno, asií como seleccionar Drive o Reversa. Además, el Asistente de aparcamiento Volkswagen es sumamente efectivo, preciso y rápido, toda una evolución a los sistemas que se tienen actualmente en otras marcas y modelos.

Cuando salimos a carretera, el bastidor demuestra que está hecho para soportar mucha más potencia y podemos rodar a ritmos muy alegres, enganchando curva tras curva y encontrándole mucho sabor a su conducción. Colabora mucho la efectiva transmisión DSG de siete relaciones, pues podemos exprimir con mucha efectividad al 1.4 litros turbo de 140 caballos.
Evolucionado: sin perder la esencia que lo hizo un éxito desde hace cuatro décadas, la séptima generación es toda una evolución del concepto.
Los frenos mantienen su efectividad y se ha mejorado el tacto de los mismos, muy suaves al principio, sin necesidad de presionar demasiado para lograr detenciones firmes y sin aspavientos.
A México llegan dos motores, el cuatro cilindros de 1.4 litros con 140 HP y el 2.0 litros turbo para el GTI con 220 caballos. Las opciones de transmisiones son la manual de seis marchas y la efectiva DSG, de seis o siete cambios. Las versiones son Comfortline y Highline, además de la leyenda, GTI.

Citadino: el diseño continuista del Nuevo Golf le permite convivir con el entorno de manera natural. Moderno y tradicional al mismo tiempo.